Se revisó los bolsillos casi aliviada de encontrarlos vacíos. No iba a salir a la calle, salir a la calle es un peligro cuando nunca se termina de salir por una puerta. Peor aun, si hablamos de una puerta como esa.
Buscó los fósforos y al no encontrarlos, lamentó no haber gastado otros veinticinco centavos. Y ya no recuerda.
Buscó los fósforos y al no encontrarlos, lamentó no haber gastado otros veinticinco centavos. Y ya no recuerda.


